Viaje al sureste de México

Agenda

Viernes 21 de febrero: 

Sábado 22 de febrero: 

  • Visita al Ejido Nuevo Becal
  • Charla virtual con staff de FSC sobre certificación de manejo forestal y cadena de custodia

Domingo 23 de febrero: 

Ejido Caobas

Durante nuestro segundo viaje de investigación, realizado en el sureste de México el 21 de febrero de 2025, visitamos el Ejido Caobas, una empresa forestal comunitaria ubicada en el sur de Quintana Roo. El ejido comprende 67,781.26 hectáreas, con aproximadamente 300 ejidatarios y 1,607 habitantes. De esta superficie total, 32,500 hectáreas han sido designadas como área forestal permanente.

Fuimos recibidos por miembros de las autoridades ejidales y de la comunidad, entre ellos:
Olga Lagos
Berenice Fernández Canul
Marcial Cruz Lorenzo
Modesto Pérez Cerón
Esmod Culmen Padilla
Alfredo Dzib
Juan Burgos Hdz – Integrante del Consejo de Vigilancia del Ejido Caobas

Durante la visita, recorrimos el aserradero mientras se encontraba en operación, observando la transformación de trozas de caoba provenientes de áreas forestales bajo manejo. En el patio de maniobras, un tractor posicionaba las trozas extraídas de las zonas de aprovechamiento; estas eran alineadas para su aserrío y posteriormente pasaban por procesos de dimensionado, secado y distribución. Esta experiencia nos permitió documentar el flujo técnico de una cadena productiva gestionada por la comunidad, desde la extracción hasta el procesamiento con valor agregado.

Recorrido durante nuestra visita al Ejido Caobas ubicado en el sur de Quintana Roo. Fotografías: La liga de la madera.

El Ejido Caobas cuenta con una larga tradición forestal. Fundado el 13 de noviembre de 1940, sus tierras forestales formaron parte de la concesión otorgada a Maderas Industrializadas de Quintana Roo (MIQRO) de 1957 a 1982. Posteriormente, el ejido se integró al Plan Piloto Forestal (1983–1986), una iniciativa nacional que promovió el establecimiento de aserraderos operados directamente por ejidatarios. En 1997, los miembros se organizaron en grupos de trabajo para gestionar sus recursos forestales con mayor autonomía. Actualmente, el Ejido Caobas cuenta con certificación internacional FSC tanto en Manejo Forestal como en Cadena de Custodia, lo que refleja el cumplimiento de estándares reconocidos de sostenibilidad.

La producción anual de madera se estima en aproximadamente 10,000 metros cúbicos. El manejo forestal se basa en un censo detallado de árboles con diámetros mayores a 35 cm, clasificándolos como maduros o reservados para futuras cosechas. La selección de árboles sigue diámetros mínimos de corta específicos por especie, medidos a la altura del pecho (1.30 m) con cinta diamétrica, y se alinea con la demanda del mercado y el plan de manejo aprobado.

Además de la producción maderable, el ejido trabaja con una amplia diversidad de especies tropicales —incluyendo caoba, cedro, machiche, tzalam, katalox y chicozapote— y opera tanto un aserradero como talleres de carpintería. Entre las actividades complementarias se encuentran la extracción de zacate para la construcción de palapas, la agricultura y ganadería de subsistencia, y la apicultura.

Este caso ha sido fundamental para nuestra investigación, ya que nos permitió comprender mejor las dinámicas de gobernanza forestal comunitaria, la toma de decisiones colectivas y la integración del manejo sostenible con la industria local y economías rurales diversificadas. Asimismo, abre nuevas líneas de investigación en torno a modelos cooperativos de inversión, infraestructura regional entre ejidos y la resiliencia económica de largo plazo de las empresas forestales comunitarias certificadas.

Plan de manejo forestal del Ejido Caobas. Fotografía: La Liga de la Madera.

Ejido Nuevo Becal

Asimismo, durante nuestro segundo viaje de investigación, el 22 de febrero de 2025, visitamos el Ejido Nuevo Becal para conocer sus áreas de manejo forestal y su estructura de gobernanza. El ejido comprende 54,738.32 hectáreas, con 85 ejidatarios y aproximadamente 350 habitantes. De este territorio, 25,000 hectáreas corresponden al área combinada de Manejo Forestal y Cadena de Custodia (FM/CoC), designada como Área Forestal Permanente. Esta superficie incluye 10,000 hectáreas bajo el actual Programa de Manejo Forestal (PMF), 5,000 hectáreas destinadas a conservación y 10,000 hectáreas de bosque en fase de descanso o recuperación.

Fuimos recibidos por Lucio López Méndez, Francisca Estrealla Hernández y Juan Manuel Herrera, quienes nos presentaron el modelo organizativo del ejido y sus iniciativas en curso. Nuevo Becal se divide en dos zonas principales: el área forestal permanente —donde se realizan actividades de aprovechamiento forestal maderable y no maderable, así como acciones de conservación— y el área parcelada, donde se desarrollan actividades agrícolas y ganaderas, junto con el recientemente establecido “Conjunto Predial”. Cada uno de los 85 ejidatarios posee aproximadamente 600 hectáreas, y la toma de decisiones colectivas se lleva a cabo mediante la Asamblea Ejidal.

El plan de manejo forestal del ejido está estructurado en torno a un ciclo de rotación de 25 años y un horizonte de planeación de 100 años, lo que refleja una visión ecológica de largo plazo. Como parte de su proceso de organización social y conforme a su Plan de Desarrollo Ejidal y reglamentos internos, Nuevo Becal formalizó diversos grupos de trabajo legalmente constituidos para fortalecer la gestión, organización, capacidad operativa e inversión social. De este proceso surgió la empresa social comunitaria “Conjunto Predial Agrosilvicultores de Nuevo Becal S.P.R. de R.L.”, integrada por ejidatarios y habitantes locales que buscan generar ingresos mediante el manejo sostenible de los bosques regionales. El convenio de manejo ejidal se estableció por un periodo de 50 años.

https://fccf.lu/wp-content/uploads/2023/06/230528-FCCF-Signed-Annual-Report-as-at-31-march-2023-Online-Version.pdf

Plan de Manejo Forestal Ejido Nuevo Becal. Imágen: Ejido Nuevo Becal.

Área amarilla: Área parcelada. 600 ha por ejidatario.
Área gris claro: Aprovechamiento forestal no maderable. Mujeres Semillas del Ramón.
Área verde claro: Producción maderable y no maderable en descanso.
Área verde semiobscuro: Producción maderable (interior área conservación zopilote rey).
Área verde obscuro: Zona de conservación.

Conjunto Predial se ha enfocado en la adquisición de equipo para el procesamiento de madera y en el establecimiento de nuevos Centros de Acopio y Transformación (CAT), mejorando la calidad del producto y avanzando en la certificación FSC de Cadena de Custodia. Opera bajo una autorización conjunta de aprovechamiento forestal otorgada por SEMARNAT mediante un Documento Técnico Unificado (DTU). Durante nuestra visita, observamos la construcción de un pequeño aserradero y un área de taller; actualmente se encuentra en operación un aserradero LT15.

Visita al aserradero Ejido Nuevo Becal. Fotografías: La Liga de la Madera.

También recorrimos zonas activas de manejo forestal dentro del área de Conjunto Predial. En las áreas de aprovechamiento, observamos claros cercanos a caminos principales, la apertura de accesos secundarios para maquinaria, la delimitación de áreas de corta y hornos de carbón. En áreas recientemente aprovechadas, la materia orgánica se deja en el sitio para favorecer la regeneración; nuevas especies crecen de manera natural —mediante dispersión de semillas por fauna y viento— o mediante plantación desde vivero. En áreas de crecimiento intermedio, se realizan aclareos selectivos, eliminando especies que inicialmente generaron competencia pero que posteriormente se retiran para promover el crecimiento recto y vigoroso de los mejores ejemplares.

Visita a zona de manejo forestal Conjunto Predial. Fotografías: La Liga de la Madera.

El ejido ha catalogado 66 especies (anteriormente solo se utilizaban 18) y actualmente aprovecha 32 especies. Todos los árboles son inventariados para determinar el volumen en pie y el potencial de aprovechamiento. Las estrategias de manejo buscan mantener la proporción de géneros y especies en los distintos tipos de selva (selva alta, selva media y selva baja), aplicando una intensidad de aprovechamiento del 30% por ciclo. Solo se utiliza el 30% de cada área por ciclo para asegurar la regeneración. El objetivo de largo plazo es completar tres rotaciones para garantizar una estructura forestal madura.

La asesoría en manejo forestal es realizada por Sosetec Selvas de Calakmul SC de RL. Con el apoyo de LUXDEV (Cooperación para el Desarrollo de Luxemburgo), Conjunto Predial implementó un programa de catalogación y censo de especies utilizando tecnología de mapeo con GPS, el cual planean extender al resto del área forestal del ejido. Las acciones de conservación incluyen áreas voluntariamente destinadas a conservación, 40 sitios de monitoreo con cámaras (con herramientas de inteligencia artificial en desarrollo para la identificación de especies) y la instalación de 70 nidos artificiales para la protección del tucán (Aulacorhynchus prasinus).

Este caso amplió nuestra comprensión sobre la gobernanza forestal comunitaria de largo plazo, las estrategias silvícolas adaptativas y la integración de tecnologías de monitoreo con conocimientos ecológicos tradicionales —como la relación entre los ciclos de poda y las fases lunares—. Asimismo, abre nuevas líneas de investigación en torno a modelos cooperativos de empresa social, el monitoreo de biodiversidad mediante inteligencia artificial y las implicaciones económicas y ecológicas de la diversificación de especies en sistemas forestales tropicales certificados.

K’aax Maya

Otra visita realizada el 23 de febrero de 2025, durante nuestro viaje al sureste de México, fue a K’aax Maya, una empresa forestal rural social y ambientalmente responsable establecida a finales de 2019. La iniciativa surgió como una alternativa para un grupo de ejidatarios de cinco comunidades —Felipe Carrillo Puerto, X-Hazil, Petcacab, Noh-Bec y Bacalar— que buscaban promover la inversión en el desarrollo industrial basado en recursos forestales y fortalecer la producción con valor agregado dentro de sus ejidos.

Los inicios de la empresa estuvieron marcados por la pandemia de COVID-19, que coincidió con su fundación. La emergencia sanitaria provocó una drástica caída en las ventas de madera en los ejidos forestales y generó una importante incertidumbre económica y social. A pesar de estos desafíos, K’aax Maya se consolidó como un modelo colaborativo orientado a fortalecer la capacidad productiva y ampliar el acceso a mercados para la madera tropical proveniente del manejo forestal comunitario.

Su propósito central es desarrollar, producir y comercializar productos de madera sólida elaborados a partir de especies tropicales obtenidas bajo esquemas de manejo forestal responsable en comunidades de la Selva Maya. Al transitar de la venta de madera en rollo hacia la producción de bienes procesados, la alianza busca retener un mayor valor económico dentro de la región, al tiempo que refuerza las prácticas de manejo sostenible.

Actualmente, K’aax Maya opera en un predio propio de 2,750 m², que incluye una nave industrial de 200 m², un almacén y área de oficinas de 80 m², un aserradero portátil Wood-Mizer LT15 y una molduradora (cepilladora). Además, se han construido tres hornos de presecado con la intención de convertirlos en hornos de secado alimentados por energía solar. Esta transición hacia infraestructura basada en energías renovables ha contado con el apoyo del Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que ha brindado asistencia estratégica para fortalecer las capacidades técnicas y ambientales del proyecto.

Nuestra visita a K’aax Maya nos permitió analizar un modelo emergente de colaboración interejidal enfocado en la industrialización, la integración de energías renovables y la diversificación de mercados. La iniciativa pone de relieve tanto las vulnerabilidades como el potencial adaptativo de las pequeñas empresas forestales frente a disrupciones económicas globales. Asimismo, subraya la importancia de las estructuras de gobernanza cooperativa, las alianzas externas y la inversión gradual en infraestructura para que las comunidades forestales rurales puedan competir en mercados de mayor valor agregado.

Este caso abre nuevas líneas de investigación sobre alianzas regionales de producción, modelos industriales distribuidos entre ejidos y el papel de las energías renovables en el fortalecimiento de la sostenibilidad y competitividad de las industrias forestales comunitarias.

Visita a K’aax Maya. Fotografías: La Liga de la Madera.

Productos Forestales Del Sureste y Centro América, S. A. de C. V.

Como parte de nuestra investigación en el sureste de México, realizamos una visita de estudio a Productos Forestales del Sureste y Centro América, S.A. de C.V., una empresa forestal privada fundada en 1984. La compañía comercializa más de veinte especies tropicales y exóticas y opera bajo un modelo de integración vertical, participando en la extracción, procesamiento y comercialización de madera.

Nuestra investigación en este sitio se centró en comprender cómo las empresas forestales del sector privado estructuran sus cadenas de producción, gestionan la diversificación de especies e integran la silvicultura de plantaciones con el procesamiento industrial. A diferencia de las empresas forestales comunitarias que visitamos, esta compañía representa un modelo industrial consolidado con décadas de experiencia operativa.

La empresa cuenta con equipo propio de arrastre forestal, aserraderos y hornos de secado, lo que le permite controlar múltiples etapas de la cadena de valor, desde el aprovechamiento hasta el procesamiento y la venta final. Esta integración reduce la dependencia de proveedores externos y aumenta la eficiencia operativa.

Un componente particularmente relevante de la visita fue su estrategia de plantaciones. Ubicada en un área con pendientes y zonas propensas a inundaciones, la empresa ha desarrollado prácticas de selección de especies adaptadas a condiciones específicas de suelo e hidrología. En zonas susceptibles a inundación, plantan melina, mientras que en laderas cultivan especies como tzalam y rosa morada. Esta estrategia silvícola adaptativa refleja conocimiento ecológico aplicado y una experimentación de largo plazo sobre el desempeño de las especies bajo distintas condiciones ambientales.

También observamos un porcentaje considerable de madera clasificada que no cumplía con los estándares de calidad requeridos para ciertos mercados y que actualmente se encuentra almacenada tanto en el aserradero como en ejidos asociados. Esta situación pone de relieve desafíos relacionados con el control de calidad, las especificaciones de mercado y la optimización del valor. La acumulación de madera rechazada o de menor calidad plantea interrogantes importantes sobre vías alternativas de comercialización y estrategias para incrementar su valor agregado.

Concluimos que las empresas forestales privadas con portafolios diversificados de especies y con infraestructura propia de procesamiento pueden alcanzar mayores niveles de control operativo y eficiencia. Sin embargo, también enfrentan desafíos vinculados con la estandarización de calidad y la gestión de inventarios.

https://pforestales.com

https://www.facebook.com/productosforestalesdelsuresteycentroamerica/?locale=es_LA

https://www.marcamadera.com

Visita a Productos Forestales del Sureste y Centro América, S.A. de C.V. Fotografías: La Liga de la Madera.